Periódico ABC

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  1. El taller de estropear cosas que imagina Rodrigo Cortés en ‘Los años extraordinarios’ me ha recordado a la tienda Basura de ‘Caída y auge de Reginald Perrin’. En la serie de Leonard Rossiter basada en el texto de David Nobbs el protagonista abre una tienda llamada Basura donde sólo vende cosas que no sirven para nada. Por ejemplo, un aro cuadrado. Al ver a Sánchez me acuerdo también de este tipo, cuando dice continuamente lo de «No he llegado a donde estoy ahora por…». Y soltaba cualquier melonada. Sus empleados casi no hablaban en su presencia. Sólo decían «sorry», «great» o «super». Donde Alsina, Juan Espadas ha dicho que apoya al Gobierno en la concesión de los indultos, igual que... Ver Más
  2. Aquella regeneración de la vida democrática con que los actores de la nueva política se anunciaron en los carteles del fin del bipartidismo permitió a Ciudadanos -a Podemos hay que darle de comer aparte- ajusticiar sobre la marcha y en beneficio propio a todo aquel dirigente del PP que, a la sombra de cualquier sospecha, se le pusiera por delante. Si como dice Sánchez «la venganza o la revancha no son principios constitucionales», la persecución tampoco es de recibo, aún menos cuando responde a una estrategia colonizadora del espacio público que ocupa el rival, un PP que para más inri se dejó llevar y que, como diría Rocío Carrasco, teórica de la ‘vendetta’, fue víctima y luego verdugo. Absuelto ahora... Ver Más
  3. De todas las mutaciones de los políticos patrios, el premio a la velocidad lo tiene José Blanco. Aquello fue de la noche a la mañana. Después de muchos años siendo el poli malo de ZP, el rompehuevos del zapaterismo, el pregonero que decía lo que no se podía decir pero el PSOE necesitaba decir para ‘tensionar’, después de muchos años dedicado en cuerpo y alma a meter el dedo en el ojo de la oposición, un día fue nombrado ministro de Fomento y mutó a hombre de Estado, a vuecencia ministerial. De Pepiño a don José. Fue abracadabrante: en la misma sastrería donde se confeccionó el traje de ministro se dejó la saca con los cuchillos largos, los cristales rotos... Ver Más
  4. El pasado día 10, los medios oficialistas anunciaron con alborozo lo que en la jerga de Leire Pajín podríamos llamar ‘la conjunción planetaria’ de dos grandes líderes progresistas, Biden y Sánchez. De manera inexplicable, el presidente de Estados Unidos, investido el 20 de enero, llevaba cinco meses sin descolgar el teléfono para platicar y aprender de quien probablemente es hoy el dirigente ‘progresista, ecologista y feminista’ más interesante del orbe (y además, doctor cum laude por la Camilo José Cela). La prensa sanchista se cuidó de aclarar que la reunión, en el marco de la cumbre de la OTAN, sería «una entrevista», no un mero saludo protocolario. Desde la mañana más tempranera la trompetería mediática de La Moncloa comenzó a pregonar... Ver Más
  5. Anota Pascal, en alguno de sus papeles póstumos, que alguien que errara siempre sería una bendición del cielo: un criterio universal de verdad por contraposición. Bastaría tomar nota de lo que ese juzga adecuado y hacer luego lo contrario: y uno quedaría a salvo de meter la pata. Por desdicha, tal tipo de animal ratificador no abunda. Y lo malo de los tontos es que, hasta el más prístino de ellos, acaba alguna vez por decir algo que no sea por completo falso. Y la máquina de contrastar criterios se nos va al garete. De Susana Díaz se podrán decir unas cuantas cosas. Supongo. Pero nadie podrá negarle el privilegio -tal vez dudoso- de ser el paradigma del político español: ignorante... Ver Más
  6. Hay personas que creen que la filosofía no tiene nada que ver con la vida. Pero se equivocan. Puede que sus conceptos sean abstractos, pero eso no significa que las obras de los grandes filósofos se hayan convertido en letra muerta, sin ninguna conexión con nuestra existencia. Es el caso de la ‘Ética’ de Spinoza, un verdadero manual de instrucciones para vivir. En el marco de una investigación ‘geométrica’ sobre Dios y la Naturaleza, Spinoza propone examinar las emociones humanas ‘sub especie aeternitatis’. En la medida que nos adentramos en la lectura de la ‘Ética’, comprendemos que el filósofo apela a una concepción que intenta ir más allá de la engañosa apariencia de las cosas para penetrar en las verdades eternas... Ver Más
  7. Somos meros espectadores del cambio de consensos: del consenso ‘confederalizante’ del 78, en el cual ya sólo está Vox (la derecha a la que quitaron el bolso que apareció cuarenta años más tarde en el escaño de Rajoy el día de la censura de Sánchez), al consenso ‘federalizador’ de 2016, anunciado editorialmente por el periódico de las elites. ¿Qué hace el movimiento liberalio defendiendo la Constitución cuando lo atacado es España? En España, ‘desconstitucionalizada’ desde 1823 por la ‘troupe’ del duque de Angouleme, nos recuerda Ramiro Rico, las constituciones no dejan de ser un ‘provisorium’, siempre en precario, aunque vivir en crónico precario tampoco es ninguna novedad histórica, por aquello que decía Quevedo:... solamente lo fugitivo permanece y dura. A nuestros liberalios... Ver Más
  8. Ha querido la casualidad que Sánchez conquistase Andalucía, el último bastión de resistencia interna en el PSOE, la víspera de la muerte de Manuel Clavero, el hombre que soñó con una derecha andaluza regionalista moderada que contrarrestase el trato de privilegio a la burguesía nacionalista catalana y vasca. Con esa idea, unida al sentimiento de agravio, surgieron también el anhelo autonómico, el referéndum del 28-F y el modelo del ‘café para todos’, del que Clavero nunca se arrepintió aun reconociendo la evidencia de sus excesos clamorosos. El error de Suárez al oponerse al clamor igualitario sirvió a los socialistas para construir un feudo político de casi 40 años cuya caída ha propiciado el abrupto final del ‘susanato’. La expresidenta Díaz... Ver Más
  9. En un partido amable, en el estreno de España en la Eurocopa se habría hablado de Pedri, titularísimo en esta selección aún por concretar y batiendo récords de precocidad al mismo ritmo que en su explosión en el Barça. El canario, a sus 18 años y 201 días, se convirtió en el jugador español más joven en debutar en una fase final, y en el cuarto jugador más joven en hacerlo en una Eurocopa. Pero no se hablará más de lo cuenta sobre eso porque el partido fue áspero y apenas se supo en La Cartuja del más joven de la selección. Toca hablar, una vez más, de los problemas de España para romper este tipo de partidos. Morata, siempre él, volvió a convertirse en el centro de atención por un disparo clarísimo que se le escapó fuera que provocó una inesperada ola reactiva contra su persona y su posición en el once. Muy a su pesar, la afición de España la ha tomado con él y le considera el culpable de todos los males del equipo. El puesto de 'nueve' sigue siendo uno de los grandes debates de la selección, más en un equipo donde en demasiadas ocasiones los goles hay que sacarlos con tenazas. En ese contexto fue titular Morata en el arranque eurocopero de España, escogido por un Luis Enrique que relegó al banquillo a Gerard Moreno, máximo anotador español del curso y aterrizado en la concentración de Las Rozas tras un apabullante final de temporada coronado por la Europa League. Las decisiones de un entrenador son tan propias que solo se pueden juzgar en función de sus resultados. Morata gusta a Luis Enrique porque le ofrece un trabajo oscuro y combativo que el asturiano considera imprescindible para iniciar con éxito la presión que exige a todos sus jugadores. Morata lucha, persigue y se pelea con los defensas, y aún así tiene fuerzas para estar atento y colocarse en las jugadas de ataque. Así lo hizo en esa clamorosa oportunidad que se fue al limbo, casi cuando se daba carpetazo a la primera mitad. Un pase de Jordi Alba desde la izquierda y un error en el control de Danielson dejaron franca la pelota a Morata en la frontal del área. Se preparó el cuero con comodidad y buscó el hueco pegado al poste izquierdo de Olsen, pero el guardameta sueco tapó lo justo y necesario para que Morata esquinara en exceso. El rumor en la grada devolvió a todos a aquella última jugada en el Wanda ante Portugal, cuando el delantero estrelló la pelota en el larguero después de una inmensa cabalgada hacia la portería. La siguiente jugada demostró que la afición no va a tener ninguna paciencia con su delantero. Morata entró en uno de sus habituales fueras de juego, objeto de memes en las redes, y empezaron a sonar los pitos. Mínima reacción a favor Morata tuvo también la primera de la segunda mitad, un disparo raso que se fue desviado y que volvió a desatar un coro de silbidos respondido, esta vez, con aplausos y gritos a favor del delantero. El único consuelo para el atacante de la Juventus, si es que lo hay, es que los pitos se fueron extendiendo al resto del equipo a medida que empeoraba el juego y Suecia aprovechaba el desconcierto. Su sufrimiento no acabó en el minuto 66, cuando fue sustituido bajo la absoluta desaprobación de La Cartuja y el único aplauso de Luis Enrique. La entrada al campo de Gerard un poco después fue recibida con euforia por la grada. Morata, entonces, recibía cariños de sus compañeros en el banquillo, pero está por ver hasta qué punto le pasa factura todo esto.
  10. Desde el arranque de la democracia, nunca se dio en España una situación que demandara con tanta urgencia la convocatoria de elecciones generales. Porque si el actual Gobierno nació lastrado por la debilidad y dependencia de fuerzas independentistas, su gestión ha demostrado con creces los efectos devastadores derivados de esa subordinación y el riesgo extremo que entraña la permanencia en el poder de un presidente dispuesto a todo con tal de conservar la poltrona. Un peligro tan real, tan claramente percibido por la ciudadanía, que todas las encuestas apuntan desde hace semanas a un vuelco demoscópico que otorgaría la mayoría absoluta a un ejecutivo de centro-derecha, leal a la Constitución. Lo cual equivale a decir que los españoles pedimos a... Ver Más